Mi andadura en la senda del Karate-Do se inicia en el año 1992 en el gimnasio Star de Vallecas donde tras 8 años de práctica y varios profesores, conocí a mi Maestro Lorenzo Campillejo.

En 2003 aprobé el examen de cinturón negro primer Dan por la Federación Española de Kárate y desde entonces comencé a impartir clases en el Colegio Público Blas de Otero de Madrid.

En el año 2007 obtuve el grado de 2º Dan y el título de monitor deportivo, para un año más tarde hacerme cargo de las clases de kárate en el Colegio Público María Moliner durante dos temporadas.

Por circunstancias de la vida, en el 2009 tuve la oportunidad de practicar kárate en Buenos Aires (Argentina) en el club Santa Lucía de Barracas con el sensei Ricardo López y en la facultad de derecho de la UBA con la sensei Eugenia Valls,así como en el Centro Nacional de Alto Rendimiento de la capital.

Ya de regreso a Madrid, obtengo el tercer Dan en 2010 y comienzo a entrenar en el gimnasio Kime con el sensei Miguel Gómez Nacarino.

En el año 2011 conseguí el título de entrenador regional y en el año 2012 el de entrenador nacional para después retomar las clases en el Colegio Público Blas de Otero donde imparto clases desde entonces.

Recientemente, en el año 2014 estuve unos meses viviendo en Caen (Francia) donde pude
practicar en diversos dojos de la ciudad, y principalmente en el club de la Avant Garde
Caennaise con el sensei Dominique Veauver y en el club Vikings con el sensei Gérard Mayer.

 

Instalaciones de kárate

En 2016 alcancé el grado de 4º Dan y desdeen tonces he compaginado la práctica del KarateDo en diversos lugares como el Centro de Alto Rendimiento del Consejo Superior de Deportes con el sensei Javier Ferreira o el club Canoe con el sensei Jorge Romero.

 

 En todos estos años, he asistido a todos los entrenamientos y cursos que he podido. Además he participado en numerosas competiciones, tanto en la modalidad de katas como kumite, en ámbito nacional e internacional. Fruto de ello, he vivido grandes experiencias junto a grandes personas que me han ayudado a crecer tanto en el ámbito marcial como personal.

Desde el año pasado, me he hecho cargo de un grupo de alumnos del sensei David Alonso con los que espero y deseo que esta nueva andadura en el Club Centro de Aikido sea la primera piedra de un largo y feliz camino en ese exquisito arte que es el KARATE-DO.

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